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Comenzó con una presentación a cargo de la Madre General, Dolores Pereiro, pasando luego a ser dirigidas y coordinadas por Guadalupe. Terminada la presentación, abrió el día la oración, seguida de unas dinámicas. Más tarde tratando de profundizar nuestro sentido de pertenencia, la charla de:”Escuelas Franciscanas de la Madre del Divino Pastor en Misión Compartida con una Propuesta Propia”, en la que Guadalupe nos informó, que de los 25 carismas al servicio de la educación en España; la Congregación Franciscana está en el puesto 14, según la revista “Educadores”; lo cual no está nada mal. La personalidad y trayectoria de nuestra Fundadora Mª Ana, ha marcado a la Congregación. El carisma de Mª Ana, entendido como don que sólo Dios concede a una persona para el bien de la Comunidad, está basado en ser: Hermana, Franciscana, Educadora y Fundadora. Su trayectoria pasó por tres etapas: Su objetivo siempre fue educar a todas las personas (niños/as), desde la comunidad, dando respuesta a sus necesidades, de forma creativa e innovadora. Una de sus frases: “hay que educar más con amor de madres que con rigor de maestras”, refleja su estilo pedagógico cercano y acogedor. A la muerte de Mª Ana, continuó con su obra la Madre Concepción Dolcet (1843- 1918), también catalana y amiga de Mª Ana Mogas. Ella compra la casa de Santa Engracia y funda veintidós colegios y hospitales. En sus frases: “hijas mías, educad al corazón”, “la maestra debe de ser espejo donde se miren las niñas”, vemos la continuidad en la línea educativa de la Fundadora. Hoy en día la familia franciscana se extiende por España, Portugal, Argentina, Perú, Venezuela, Chile y Mozambique, con un total de 29.895 alumnos/as, 2.187 educadores/as y 22.037 familias; teniendo en común un servicio a todos, especialmente a los más necesitados. Después pasamos a tratar el tema: “Avanzando desde nuestra experiencia como animadores”, trabajándolo en grupos. En la puesta en común llegamos a la conclusión de que la Misión Compartida sólo es posible desde la fe, al modo de Mª Ana, que implica: acoger, vivir y compartir su carisma y educar, dirigir y animar desde el carisma recibido. Siendo los objetivos: El día 21 comenzó el encuentro con una charla sobre “Hablar en público”, en la que Gema, psicóloga y ponente, nos dio unas técnicas muy útiles para que nuestras intervenciones públicas resultaran más motivadoras para nuestros oyentes y menos traumáticas para nosotros. Después pasamos a preparar por grupos el cuarto núcleo de formación en M. C., donde tuvimos ocasión de reírnos un buen rato, gracias a la simpática representación que hicieron algunos compañeros. Terminamos las jornadas con una celebración en torno a la imagen de la Divina Pastora, la misma en la que oraba Mª Ana; allí, junto a sus restos, Guadalupe nos regaló su bendición y pasamos a despedirnos, llevándonos en “la mochila” las “pilas” bien cargadas para el nuevo curso y toda la acogida y el cariño que la familia franciscana sabe dar.
Paloma Yáñez Velasco |
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