| Jornada de convivencia de Pastoral de verano
Llegamos a las 12 de la mañana a la Casa Provincial en Santiago: de Ourense, Vigo, A Coruña, monitores/as y directores/as de los distintos campamentos; en la puerta de la casa comenzamos una agradable sesión de saludos. Entramos adentro y nos dirigimos a la sala en la que íbamos a celebrar la reunión. Nos fuimos sentando y comenzamos escuchando una bonita canción llamada “No te rindas”, y leyendo el poema de Mario Benedetti con el mismo nombre. Con sus versos tomamos fuerzas para empezar con la reunión.
En aquella sala estábamos reunidos monitores/as y directores/as de los cuatro campamentos que se realizaron este verano, tres de ellos en Rianxo y el restante en Porto do Son. Debido a que no todos nos conocíamos entre nosotros, lo primero que hicimos fue una dinámica de presentación, todos en pie fuimos ordenándonos según nuestros nombres, apellidos, fecha de nacimiento, etc., lo cual nos sirvió para romper el hielo y conocernos un poco mejor.
Después de la oración y la presentación, comenzamos a trabajar. El objetivo de habernos juntado, además de pasar una jornada de convivencia entre todos, era repasar en conjunto las evaluaciones globales de los campamentos, y poner en común las fortalezas y debilidades que creíamos que éstos tenían. Para ello, nos dividimos en pequeños grupos, nos separamos y nos dimos un tiempo para comentar entre nosotros. Hablamos sobre pros y contras, nos sentamos a poner nuestras ideas en común y descubrimos que casi todo lo que se había comentado era positivo, y que, salvo algún que otro detalle que mejorar, la mayoría de las cosas eran fortalezas.
Después de dos horas de reunión, llegó la hora del almuerzo. Comimos cerca de la Casa Provincial, en una pequeña y acogedora cafetería. La comida fue fantástica, y durante todo el almuerzo estuvimos hablando y riendo.
Acabamos de comer y, después de tomar un café, nos volvimos a la Casa Provincial para seguir con el programa del día. Llegó el momento de ver los vídeos de fotos de cada campamento. Apagamos las luces y el proyector comenzó a reproducir aquellas imágenes, que se mezclaron con nuestros recuerdos sobre los campamentos, y empezamos a comentar anécdotas y detalles que aún se mantenían presentes en nuestras mentes. Hablábamos y escuchábamos las historias de los otros campamentos, siempre atentos a las fotografías que pasaban en la pantalla, acompañadas por preciosas canciones que hacían el momento aún más emotivo. Y bueno, tras este rato de melancolía y recuerdo, acabamos la jornada repasando las fechas de reunión y formación de este curso 09-10 a nivel provincial.
Fuimos saliendo, acompañados por el buen ambiente vivido durante todo el día, y nos despedimos cálidamente, acordando vernos en las próximas reuniones. Con una sonrisa en nuestras caras, nos dirigimos hacia nuestras casas, satisfechos de haber pasado un día de convivencia rodeados de tan buena gente.
AUTOR: ANA VÁZQUEZ ÁLVAREZ |