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CAMPAMENTO CELANOVA 2011 1º Y 2º ESO |
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El pasado 2 de Julio comenzó en el colegio Sagrado Corazón de Celanova el campamento de los jóvenes de 1º y 2º de ESO de nuestros colegios de Galicia. Durante 10 días, tanto monitores como acampados, aprendimos los unos de los otros y convivimos todos juntos. Al principio, nos costaba pero conforme pasaba el tiempo, las relaciones se iban estrechando. El primer día, todo eran nervios; así que después de que todos hubiéramos llegado al colegio, decidimos instalarnos en las aulas correspondientes utilizadas como habitaciones. Esa noche fue larga, nos costó dormirnos debido a los nervios pensando en qué nos depararía el campamento. A lo largo de esos diez días fueron muchas las actividades realizadas y los momentos compartidos: juegos nocturnos, con los que nuestros jóvenes se emocionaban, compartían y competían; visitas culturales, donde aprendimos cosas sobre la cultura y entorno de Celanova (vida de Curros Enríquez, flora y fauna del Xurés,...); distintas salidas, como a Vilanova dos Infantes, parroquia con la que nuestro campamento adquirió un compromiso muy grande prestando nuestros servicios de limpieza a la comunidad y participando en las eucaristías de los domingos,o como a la mancomunidad Terra de Celanova en la que se fomentó distintos valores como la ayuda a los demás; talleres, como la realización de un mural diseñado por nosotros en la pared del patio. En todas estas actividades los jóvenes se implicaban y mostraban un gran interés. Pero no todo era diversión, ya que cada díaaprendimos a realizar cada vez mejor distintas tareas o cargos a las que, normalmente y si estuviéramos en casa, no les dedicaríamos tiempo: fregar, barrer, limpiar baños,.... Endefinitiva fue una experiencia inolvidable en la que todos hemos aprendido algo los unos de los otros y de la cual conservaremos, a partir de ahora, grandes recuerdos,bonitas amistades y un montón de fotos divertidas y nostálgicas. |
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CAMPMENTOS PORTO DON SON 2011 |
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Del 1 al 10 de Julio hemos estado en el Campamento de Porto do Son 28 chicos y chicas de 3º y 4º de ESO de diferentes colegios de Franciscanas. Si te digo diez días, aparentemente no es un largo período de tiempo, pero 240 horas suponen un tiempo cargado de momentos, incluso de algunos que nunca olvidaremos, de emociones, y sí, ¿porqué no decirlo? De momentos de decepción, de ganas de volver a casa, aunque hoy estoy seguro de que no nos importaría quedarnos unos días más, porque los buenos momentos superan con creces a los malos. Hemos hecho cosas que nunca nos creeríamos capaces de hacer si no fuese por este campamento, aprendimos a vivir sin algunas cosas que consideramos indispensables (móvil, planchas del pelo…) y hemos aprendido tantas cosas que es imposible enumerar todas las que se nos agolpan ahora en la cabeza. Este campamento nos ha dado la oportunidad de tener la experiencia de muchos valores que siempre nombramos pero pocas veces identificamos en la vida cotidiana: la convivencia, el esfuerzo, la generosidad, la amistad, la gratuidad, el servicio, la tolerancia, la paciencia, el compañerismo y un largo etcétera. Nos hemos puesto hasta arriba de tierra en el jardín, pero hemos conseguido que esté más nivelado gracias a Juanjo y su habilidad para mover algunas piedrecillas que obstaculizaban nuestro objetivo, seguro que el año que viene ponemos la tienda de campaña allí y dormimos como bebés. Nos hemos manchado de pintura hasta detrás de las orejas dándole como Karate kid a las paredes, parece fácil cuando lo ves, pero Silvia y Noela nos explicaron los secretos del rodillo y la brocha. Y no digamos de cemento, Alberto nos desveló la secreta mezcla de tan popular material y de la paleta, con la que adquirimos la destreza del mejor albañil. Y por último, muchos nos pringamos de aceite de la cocina, pero con Sonia aprendimos a hacer muchos platos que seguro deleitarán a nuestros padres este verano. Tenemos que confesar que los primeros días estas cosas fueron causantes de una avalancha de “crítico”, pero también de “propongo” los cuales se cumplieron: ir a la playa, bajar al pueblo… y es curioso que fuese precisamente esto lo que supuso la avalancha de “felicito”. Muchos entre nosotros ya nos hemos hecho amigos tanto los 6 km de subida, como en los restantes de bajada en la caminata que hicimos hasta una cascada en medio del monte. También en la noche que pasamos en el Castro de Baroña, en la playa, en el tiempo libre, en la ghymkana, en unos cortometrajes que escenificamos en una velada emulando todo tipo de anuncios y hasta creando una nueva versión de Caperucita roja, y por supuesto con frases como: “Aniceto, paaan”, “Oh!, que cosi” y muchas más. Hoy aquí y ahora estamos todos juntos y puede que sea la última vez. Lo más probable es que la vida nos tenga preparado un camino diferente cada uno, pero yo os aseguro que el mundo es un pañuelo y, cuando menos te lo esperes, caminando por la acera en el frío invierno o cantando en cualquier bar, girarás la cabeza y estaré ahí. Puede que te suene mi cara pero no seas capaz de recordar mi nombre, pero también puede que este campamento haya marcado tanto que nunca desaparezcan nuestros nombres de mi cabeza. Nunca os olvidaré. |